EXPERIENCIAS # 399
"Cada año nos va dejando una nueva huella para recordar y vivir; vine con temor a no poder acabarlos; este año para mí ha sido increíble; para DIOS no hay nada imposible; si los pecados son muy grandes, mayor es la Misericordia de DIOS; y la fortaleza de la Virgen que nos demostró cuando estuvo en la tierra; a Ella le pedía cada día el poder seguir y terminarlos; y así ha sido, con mucha paz y tranquilidad; nuestra debilidad nos dice que ya parece que todo se va a acabar, que no podemos más; es el maligno que anda rondando a ver cómo nos inquieta, asusta y desanima; pero como el Padre Juan nos dice siempre: sigamos pidiendo, sigamos adelante, que el alma que está unida a DIOS, el diablo la teme como al mismo DIOS; el Señor lo tiene todo bajo control, tiene su programa y no podemos cambiarlo; sólo debemos decir amorosamente: Hágase tu voluntad." Edita.
En una época en que la influencia de la secularización es cada vez más fuerte y, por otra parte, se nota una necesidad generalizada de encontrar a DIOS, no debe faltar la posibilidad de ofrecer espacios de intensa escucha de su Palabra en el silencio y en la oración. Lugares privilegiados para dicha experiencia espiritual son especialmente las casas de ejercicios espirituales a las que, con este fin, hay que sostener materialmente y dotar de personal adecuado.
DEL PAPA...
Ante la Palabra de DIOS: escucha, acoge, vive y comunícala a otros con tu ejemplo y palabra.
Si quieres un estudio Bíblico personal, sencillo, barato, profundo y eficaz: cómprate el Catecismo grande de la Iglesia Católica y dedica todos los días una media hora reposada y tranquila. Ahí tienes toda la Biblia en temas concretos como son el Credo, los Sacramentos, los Mandamientos, y la Oración, con el Papa, la Virgen y frases muy sabrosas de los Santos. Y recuerda que el Catecismo no es discutible, es doctrina de fe, por eso no verás opiniones y ni escuelas teológicas, ni encontrarás nada sobre el Limbo, que no es de fe, pero sí del Purgatorio, que sí es Dogma de Fe; y te dice que por esos millones de abortos de cada año, hay que rezar, porque tienen alma inmortal.
LA VIRGEN
Anímate a quererla cada día más. Es el gran santo, San Bernardo, quien te dice que: la única medida de amarla, es amarla sin medida. 
Desde el Cielo esta intercediendo por nosotros, y por todos esos millones de personas que llamamos hermanos separados, y que de momento, lo somos sólo de Padre DIOS-, pero no de Madre, la Virgen, a quien ellos dejan de lado. Todavía no han descubierto la diferencia que marcamos en nuestras oraciones al decirle a Jesús: ten piedad de nosotros, y a la Virgen: ruega por nosotros, dejando bien clara la diferencia de lo que es adoración, -latría-, sólo a DIOS, a Jesucristo, la Sagrada Eucaristía y la Santa Cruz; y lo que es veneración especial, hiperdulía-, sólo a la Virgen, distinta de veneración singular protodulía-, sólo a San José, y distinto de veneración de forma general, -dulía-, a todos los Ángeles y Santos. Son las cuatro partes del culto católico.
Pues bien, quien ama a la Virgen, no se condena; Ella verá la forma de que en algún momento uno pueda arrepentirse. Pero además, en un negocio tan importante, el más importante, como es la conquista del Cielo con el mayor grado de Gracia posible, que allí será Gloria por toda la eternidad, no se deja para última hora. Cada momento del día, nos esforzamos por mejorar, y ayudar a otros a serlo. En estos momentos en que la economía se tambalea, y hay mucha gente sin trabajo, pensamos que en DIOS no hay crisis, y que el mejor trabajo es el de santificarse cada día un poco más. Y seguro que no te faltará el pan de cada día. Y el tener que prescindir de muchas cosas materiales, ayuda vivir mejor la vida del alma.
En cualquier parte donde estés, reza el Rosario, salúdala con el Ángelus en la mañana, tarde y noche, ofrécele el día cada mañana y te verás bajo su protección; y en la noche, da gracias y pide perdón de tus faltas. Y como Ella siempre nos lleva a Jesús, te confesarás con frecuencia ante el Sacerdote, y recibirás con hambre y fervor la Sagrada Eucaristía; y desde luego, te llevarás mejor con la gente porque aun los grandes pecadores, no son otra cosa que enfermos de alma, y a los enfermos se les compadece y se les ayuda.
Y las cinco maneras de ayudar a la gente son: Oración, sacrificio, buen ejemplo, buenos consejos y compartir algo de lo que tienes. Y experimentarás lo que dice San Pablo: que hay más alegría en dar que en recibir. Haz la prueba, y no seas cobarde a la hora de dar testimonio de tu fe vivida con alegría y generosidad.
MISIONES - 28 AÑOS EN ALASKAPOR SEGUNDO LLORENTE, S.J.(continuación)
EL P. LLORENTE EN ESPAÑA El sábado, 4 -de mayo de 1963, llegaba a Madrid, tras veintisiete años en Alaska. declaraciones a ya del celebre misionero leonés al llegar a España. diario ya, madrid, 6-6-1963.Físicamente no es como nos lo han devuelto las fotos. -¡En las que siempre salgo mal... Mire usted qué fatalidad! -dice él mismo. Nació en 1903 en el inmortal lugar leonés de Mansilla, pero no representa más de cincuenta años. Su aspecto es fornido (como si se pasara la vida practicando deporte) su rostro, ancho y grueso, rebosante de salud y con la piel sin una arruga, curtida por las navajas de los vientos de la tundra. Cuando habla parece que frunce el ceño, pero la
amabilidad y calor de su mirada nos abre con toda franqueza la puerta de su alma cordialísima. Cuando escucha se pasea por su vista cierto pícaro brillo y sus labios pretenden una leve sonrisa. Todo lo cual al oírle se confirma- nos hace pensar que estamos ante un hombre que gusta ver las cosas por su lado amable y tomar las molestias como «bromas» de 1a Providencia.No es tan "nórdico" como quiere Temperamentalmente, no es el impasible «nórdico» de que él presume, ni tampoco el eterno bromista a ultranza que algunos, a través del buen humor - cuya finura y profundidad espiritual son inmensas- de sus cartas, han podido forjarse.
Pero la amabilidad, la serenidad, la cordialidad de sus maneras dejan adivinar un alma cálida y emotiva. Es un español como nosotros.
vez de derramar torrentes de, elocuencia, dice las cosas en dos palabras; en vez de dar voces, usa un tono suave. Pero, en el fondo, siente y se expresa como el más mimado de los hijos de esta gloriosa Celtiberia que, a pesar de su sol, sabe enviar a las noches polares misioneros que se aclimatan por amor a Cristo lo mismo que si hubieran nacido en un iglú.-Bueno, hijo -me dice-, siéntese ahí, en mi mesa, y escriba; yo prefiero hablar paseando.
ana, con sol en el avión de AIR FRANCE y llegué hoy, «saturday», bueno, sábado, a Madrid, con sol, a mediodía. Déjamos a la izquierda el mismísimo Polo Norte, aparecimos al otro lado del mundo sobre Islandia, Noruega y vinimos a caer, después de nueve horas de vuelo interrumpido, sobre Hamburgo. Al cabo de una hora volvíamos a volar hacia París, donde me detuve tres horas, cambié a un avión de IBERIA y a las seis treinta de esta mañana, de nuevo a volar, con sol, hacia Madrid. ¿Qué tal?... Pues. Desde que salí de Alaska hasta que llegué a Madrid, no he dejado de ver el sol... Curioso.Lo que hace el Padre Llorente, de día y de noche, es bien sabido. Sus cartas han prodigado detalladamente su vida y su trabajo. Lo que sí conviene recordar es que este misionero, perdido en medio de la inmensa Alaska, donde caben tres Españas, tiene más de 800 fieles (diseminados en la tundra, en pueblos que distan 13 y 30 kilómetros del centro misional), que gracias a su celo son todos católicos. Lo más sorprendente es cómo los conoce.- Los conozco mejor que ellos mismos. Tanto es así, que vienen a preguntarme cuándo nacieron y qué parentesco tienen con éste o con aquél o cuáles son sus apellidos. Y casi nunca tengo que mirar el fichero."
¡Viva España!" El Padre Llorente habla un castellano excelente y castizo, en el que el impacto del inglés cotidiano apenas si le roza con cierto leve acento muy especial, que no es el acento propiamente de los norteamericanos hablando español, sino uno particularísimo que se ha fabricado el Padre Llorente. Hasta ahora el castellano no era para é1 más que letra. Ahora va a ser palabra.-Yo soñé -dice lentamente-, allá en Alaska, volver a hablar un día otra vez en castellano. Al ver que lo soñado se hace realidad estoy muy contento y creo que no me voy a quedar corto. Antes de terminar le lanzamos una indirecta sobre sus alardes «nórdicos»: esa impasibilidad de la que hace gala: -Lo que pasa -aclara sonriente- es que yo me emociono solamente allá en lo recóndito de los pliegues del alma -las «entretelas», ¿no?- sin dejar que la conmoción llegue a los ojos o a la voz. Si acaso esto ocurre, es sólo ante una o dos personas, nunca ante grupos, Como ve usted, esto es una «máscara» de indiferencia que yo me pongo porque de lo contrario todo se echa a perder.TEOLOGIA 2: TEMA 6

121. Sitio de Jerusalén. Roma envió al general Vespasiano, que invadió Judea y se apoderó de todas las plazas fuertes. Al ser proclamado emperador, le reemplaza su hijo Tito, que para consumar el sometimiento, cumplió la profecía de Jesús: rodeó de trincheras Jerusalén y la sitió. Como era el tiempo de Pascua, la afluencia de gente era mayor, con lo que el hambre y la peste llegó antes.
ó con una matanza espantosa y dispersó a los demás, dejando el país desierto. Y estarán dispersos hasta el siglo 20 en que de nuevo han vuelto a ser país independiente, aunque ya sabemos los conflictos que todo esto ha provocado.
para que cumplan los fines propuestos por el Creador en su desarrollo y operaciones necesarias. Obedecen maravillosamente y con toda precisión.128. Leyes morales son las que dirigen las acciones de los seres libres. La Ley moral es una regla obligatoria prescrita por el superior para acomodar a ella nuestras acciones. Comprende el precepto, orden, mandato o toda ordenación, dada por la autoridad competente, obligando en conciencia al individuo, ya como tal, ya como miembro de una comunidad. Es distinto del consejo que ni supone potestad, ni impone obligación.
130. Leyes humanas las que proceden directamente de los hombres que legítimamente tienen autoridad. Puede ser Eclesiástica y Civil. Se llaman positivas a las queridas y expresadas directamente por el Legislador.
131. Leyes naturales, cuando están en la misma naturaleza, sea irracional, sea racional. La Ley natural en la naturaleza racional, dice Santo Tomás que es una impresión de la Ley Divina en nosotros y abraza todos los preceptos de moralidad. Intima a todos los hombres cuando llegan al uso de razón; y su ignorancia no es posible en cuanto a los principios primarios y secundarios más inmediatos; hay obligación de escucharla y seguirla, y cuidar de que no se borre o deforme, pues ha sido impresa en el alma por el mismo DIOS.
personas concretas y la ley a comunidades. Los Mandamientos de la Ley de DIOS se les llama de las dos formas. También a los de la Iglesia.134. Autor de la Ley. Se le llama también Legislador y es el que tiene potestad para dar leyes, es decir, autoridad suprema o delegada sobre la sociedad a la que se da leyes.
es para todos los hombres de todos los tiempos y lugares. Y sólo de DIOS reciben mediata o inmediatamente toda su potestad, todos los legisladores de la tierra. Proverbios 8,15-16; San Juan 19,11; Romanos 13,1; toda autoridad viene de DIOS; aún en las votaciones populares, el pueblo, lo que hace es designar; al ser elegido y aceptar, le viene de DIOS la autoridad, para las cosas buenas.
Códigos de derecho Civil y comprende, de acuerdo con la constitución política de cada Estado, leyes civiles, comerciales, penales, procesales y todo lo esencial para la vida del país. No son verdaderas ni válidas si están contra la Ley de DIOS, porque también van contra el bien común del pueblo; no se las debe seguir: aborto, divorcio, eutanasia, esterilizaciones, etc.TEOLOGIA 2 : TEMA 5
B.- Teología: La Conciencia
A. Biblia: Separación de los Apóstoles.

89. Motivos de la separación. La misma persecución surgida en Jerusalén ya obligó a ello; pero el fundamental, era el mandato de Jesucristo de ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio a toda la creación, para que el que crea y se bautice, se salve. Era hacia el año 36 cuando se dispersaron por las diversas provincias del Imperio Romano.
90. Credos o Símbolos. Con el fin de que las Verdades principales de la Religión se enseñaran en todas partes, los Apóstoles, antes de la dispersión, redactaron un breve resumen. El más breve, es la fe en DIOS Padre, DIOS Hijo, DIOS Espíritu Santo, y en la Iglesia fundada por Jesucristo. Conocemos varios símbolos o Credos, donde se desarrollan más estas verdades fundamentales; en el siglo 20, el Credo del Pueblo de Dios del Papa Pablo 6º. Y nosotros ofrecemos el más breve y completo, para los flojos: Creo en todo lo que enseña la Iglesia.
91. Apostolado de San Pedro. En los Hechos de los Apóstoles se nos cuentan los pr
imeros pasos. Después de que el Ángel le librase milagrosamente de la cárcel de Herodes, salió hacia “otro lugar”; creemos que a Antioquia, fundando las primeras iglesias de Asia Menor. Después pasó a Roma hacia el año 42, convirtiéndola en capital del mundo cristiano, y desde donde se organizó la extensión de la Fe por todas las provincias del Imperio. Murió mártir en la persecución del emperador Nerón, hacia el año 67, en una cruz, con la cabeza hacia abajo, por no creerse digno de morir como el Señor. La Basílica del Vaticano, el altar Papal, está sobre el lugar de su martirio y la tumba de sus restos, confirmado por una comisión de arqueólogos nombrada por el Papa Pió 12.92. Concilio de Jerusalén. Fue el 1º y tuvo lugar al surgir ciertas desavenencias, debido a la idea errónea de los falsos convertidos que querían que la Iglesia estuviese sometida al judaísmo, obligando a cumplir ciertas leyes. Después de escuchar los relatos de San Pablo y San Bernabé sobre las conversiones y frutos de sus viajes, San Pedro y demás Cabezas, decidieron lo esencial que se debía pedir a los no judíos, y la Iglesia quedó libre de la presión judía, aunque tuvo que sufrir mucho.
93. Misión de los otros Apóstoles. Se sabe por la tradición que San Andrés predicó en Escitia y murió en Grecia; Santo Tomás en la India; San Mateo en Judea y Persia; San Felipe en Frigia; San Bartolomé en Arabia y Armenia; Santiago el Mayor en Judea y España, muriendo en Jerusalén y sepultado en España, Santiago de Compostela; San Simón en Mesopotamia; San Tadeo en Siria, Arabia y Mesopotamia: San Matías en Etiopia; Santiago el Menor en Jerusalén, fue su primer Obispo; y San Juan en Asia Menor, fijando su residencia en Efeso, sufrió el martirio en Roma, sin morir; fue desterrado a la isla de Patmos donde tuvo unas visiones y escribió el Apocalipsis, lo que está por venir, y murió ya anciano a finales del siglo 1º, dejándonos además su profundísimo Evangelio y sabrosas cartas.
94. Últimos años de la Virgen. Una tradición antigua dice que salió algo de Jeru
salén, quizá a Efeso, que fue llevada por los Ángeles a España donde animó a Santiago a predicar en Zaragoza, donde se encuentra uno de los templos más grandes dedicados a Ella en su honor y honra; y que murió hacia el año 54, que resucitó gloriosa y fue llevada en cuerpo y alma al Cielo, Dogma de Fe proclamado por el Papa Pío 12 en el año 1950, año Santo del gran retorno y del gran perdón, después de la 2ª guerra mundial, y que celebramos el 15 de agosto. Los orientales no hablan de la muerte, sino de dormición. Nos da lo mismo; está en el cielo en cuerpo y alma y esto nos llena de inmensa alegría.B. Teología: Moral: La Conciencia.
95. Es el juicio próximo práctico, regla interior de Moralidad, conocimiento interno que tiene todo hombre de la licitud o ilicitud de sus actos, próximos a ejecutar o en el momento de ponerlos en práctica; forman un juicio sobre ellos en razón de buenos o malos. La palabra conciencia viene del latín cum sciencia, que significa conocimiento íntimo. Supone el conocimiento de la LEY de DIOS y su aplicación, con la que debemos comparar nuestros actos para saber si son buenos o malos.
96. Manifestaciones. La conciencia se manifiesta de dos maneras: una antes de la acción, moviéndonos a ella si la acción es buena, o cierto desasosiego e inquietud si la acción es mala. Otra, después de la acción, dándonos paz y gozo si la acción fue buena o inquietud y remordimiento si la acción fue mala. A veces, también ya en la misma acción.

97. La Conciencia actúa de testigo, fiscal y juez y a veces sus avisos son inmediatos.
98. Clases. Recta o verdadera, errónea o falsa, defectuosa, y dudosa o perpleja.
99. Recta o verdadera. Es aquella que nos dicta lo que es conforme a la verdad y a la LEY bien entendida; representa el objeto como realmente es en sí; juzga con verdad. También se llama conciencia objetiva.
100. Errónea o falsa. Es la que nos representa como buena una acción que es mala o prohibida; o representa como mala la que es buena o permitida. Es lo que se llama conciencia subjetiva, o lo que dicen muchas veces, tiene buena intención. No basta, se puede estar equivocado.
101. Esta conciencia errónea o falsa, puede ser invencible cuando no hay ninguna duda o sospecha sobre si es bueno o malo el acto que se ejecuta, ni sobre la obligación de examinarlo.
102. Puede ser vencible, cuando el que obra tiene alguna duda o sospecha sobre la bondad o malicia del acto, o sobre la obligación de examinarlo, disponiendo de medios para ello: consultas, lecturas.
103. Defectuosa. Es la conciencia mal adquirida o malformada; obliga a salir de ella y corregirla, en cuanto sea posible. Caben dos extremos:
104. Conciencia ancha o laxa, la que apoyándose en leve fundamento, cree fácilmente que es lícito o bueno, lo que es ilícito o malo; o juzga que es venial lo que en realidad es mortal. Se suele adquirir por tibieza, vicios, costumbres de pecar, trato con personas o lecturas frívolas, quitando importancia a las cosas que de verdad la tienen.
105. Conciencia escrupulosa o estrecha es todo lo contrario: se funda en leve m
otivo o vanas razones para ver pecado donde no lo hay. Se suele adquirir por flaqueza, actuación diabólica, melancolías y a veces permisión Divina.106. Dudosa o perpleja. Cuando se ve colocada entre dos acciones que parecen malas o buenas, y hay que decidirse a obrar. Si se puede, consultar; si no se puede, inclinarse por los menos malo, por lo bueno o por lo más bueno o mejor, sabiendo que para pecar, hay que quererlo a sabiendas.
107. Nos ayudará a decidir, el tener en cuenta lo que nos aconseja San Bernardo: do
nde demos más Gloria a DIOS, donde se beneficie más a las almas, y donde nos santifiquemos más. El pensamiento de la muerte y la eternidad también nos aclara muchas cosas. ¿Qué me gustaría haber elegido a la hora de morir? ¿Cómo lo veré desde la eternidad? Tiene primacía el alma sobre el cuerpo y la Vida Eterna sobre la temporal. Una mujer embarazada está en peligro de muerte; hay que actuar: o ella, o el niño; tiene primacía el niño, por ser el más débil y poder bautizarle para que logre el Cielo, que es mas importante que el estar un poco más en la tierra.108. Modo de formar la conciencia. Es una de las primeras obligaciones: lograr una conciencia recta que nos dicte en cada caso, ni más ni menos, lo que nos prescribe la LEY, para que nos ponga siempre a salvo de toda inquietud interior y sea una garantía para el bien obrar.
109. Modo directo: conclusión de dos verdades claras: quiero trabajar, es Domingo y está prohibido, luego no debo trabajar.
110. El modo indirecto o probabilismo, es la opinión o sentencia probable a
l juicio, basado en razones graves, pero con temor de que sea verdadero el juicio contrario. Sabiendo que Ley incierta no obliga en conciencia, encomendarse a DIOS y decidir por lo que sea de más gloria de DIOS, provecho de las almas y santificación personal. Este probabilismo vale para cuando se trata de licitud o ilicitud, pero no cuando se trata de validez o nulidad.111. Buscar buena instrucción religiosa, buenos orientadores o directores espirituales y ser sinceros y obedientes a los que gobiernan, siempre para las cosas buenas, verdaderas y justas, que estén de acuerdo con la LEY de DIOS.
112. Clase de conciencia que hay obligación de seguir. Principalmente la conciencia recta o verdadera, porque entonces se obra con rectitud, al estar conforme a lo ordenado o prohibido por la LEY Divina.
113. También se ha de seguir la conciencia invenciblemente errónea, porque entonces también se obra con rectitud, aunque sea subjetivamente. Son los de “buena voluntad”, a los que DIOS, si fuera preciso, les haría un milagro, para que llegaran a la conciencia objetiva, saliendo del error.
114. Fuerza obligatoria de la Conciencia. Obliga por ser la regla próxima e inmediata de nuestras acciones, diciéndonos lo que está bien y lo que está mal.
115. La voluntad es una fuerza ciega, y tiene que guiarse para obrar bien por lo que le dicte la razón como aprobado por la LEY de DIOS en todas sus manifestaciones, y más aún, si está ilustrada por la Fe.
116. San Pablo en Romanos 14,23 nos dice que todo lo que no viene de la Fe es pecado, es decir, todo aquello que la conciencia rechaza por ser contrario a la LEY de DIOS.

117. La Virgen, es la que siempre agradó a DIOS; la que mejor escucho y cumplió la Palabra Divina; unió en sí lo que DIOS quería y lo que Ella quiso. Tendremos paz en la medida en que queramos y practiquemos lo que DIOS quiere.
118. Catecismo 1877 a 1927.
TEOLOGIA 2 : TEMA 4
A.- Biblia: Saulo - San Pablo
o a predicar en las Sinagogas de Damasco, tratando de convencer a los judíos que Jesucristo era el Mesías anunciado por los profetas, y Redentor del género humano. 67. Transcurridos tres años, vuelve a Jerusalén para ver a Pedro y contarle los prodigios que la Gracia iba realizando; y desde entonces, se dedicó plenamente a predicar a los gentiles, como se llamaba a los que no eran judíos, por lo que se le llamaría el Apóstol de las gentes.
los Apóstoles los famosos viajes apostólicos, con sus muchos sufrimientos, y también consolaciones con que el Señor le premiaba. Nos cuenta también su viaje a Jerusalén y su intervención en el primer Concilio, logrando librar a las Iglesia de las amarras de la sinagoga, que trataba por todos los medios de destruirla, o al menos frenar su impulso o someterla a su influjo. Varias veces anuncia sus deseos de ir a España, que entonces era el extremo de la tierra conocida: Finisterre, fin de la tierra; non plus ultra no hay más allá, decían los romanos en las columnas de Hércules junto al océano atlántico. Cuando se descubre América, se quitó el non; viendo en este deseo su inquietud de llevar el evangelio por todas partes.
o valor que el acto libre, por lo que puede merecer alabanza o vituperio, premio o castigo. Al atribuir a una persona un acto, que se llama imputabilidad, puede ser laudable o culpable.
y morales, depende del grado de ignorancia que tuviera, de las pasiones descontroladas o concupiscencia de que pudiera ser víctima, del miedo y violencia a que pudiera estar sometido, y de los malos hábitos que arrastrara, debido a las costumbres viciosas. Como no suelen anular del todo el conocimiento y la libertad, siempre hay algo de imputabilidad.78. Responsabilidad. Es la obligación que tiene el que ejecuta libre y conscientemente un acto; responde por él, y carga con las consecuencias.
83. Demérito, es el fruto de toda obra mala en cuanto que es digna de castigo.
85. También hay una sanción natural, en esta vida, y que es un sabor o gusto inter
ior, con alegría humana, que se siente por una obra naturalmente buena; o el remordimiento y la tristeza que se siente, y turba el corazón, por haber hecho el mal.HOMILIA 26
Entrado que hubo en Cafarnaún, se le acercó en centurión, suplicándole y diciendo: Mi criado está tendido en casa paralítico y sufre terriblemente. San Mateo 8,5.
monte, y el centurión se le acerca ahora, cuando entra en Cafarnaún. ¿Por qué, pues, ni uno ni otro subieron hasta el monte? Ciertamente que no fue por pereza, pues uno y otro tenían ardiente fe, sino para no interrumpir la instrucción del Señor. Como quiera, el centurión se le acerca y le dice: Señor, mi criado está tendido en casa, paralítico, y sufre terriblemente. Hay quienes dicen que aquí el centurión, para excusarse, le dice al Señor la causa por que no ha traído consigo a su criado, pues no era posible, dicen, traer a cuesta a quien de aquel modo sufría, paralítico, y se hallaba ya para expirar; San Lucas lo afirma expresamente al decir que estaba a punto de morir. San Lucas 7,2. Por mi parte, afirmo que eso fue señal de la grande fe del centurión, fe mayor que la de aquellos que bajaron por el techo al otro paralítico.
to, sino haber sencillamente dicho: “Marcha y que tu criado quede sano”, nada hubiéramos sabido de ella. Lo mismo hizo con la mujer cananea, si bien por camino contrario.
mismo fervor que el centurión; porque cuando a un pobre recibes hambriento y desnudo, a Cristo recibes y alimentas. Mas dilo tan sólo con tu palabra, y mi criado, quedará sano. Mira cómo este centurión, a par del leproso, tiene de Cristo la opinión conveniente. Porque tampoco el centurión dijo: “Suplícalo a Dios”, ni “Haz oración y ruega”, sino: Mándalo solamente. Luego, temiendo que por modestia le negara el Señor la gracia, añade: Porque yo también, que al cabo soy sólo un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo al uno: “Ve”, y va; y a otro: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace.
emplo contrario. Porque fue así que como Marta no hablara como el centurión, sino que dijo: Todo cuanto a Dios pidieres. San Juan 11,22, te lo dará, no sólo no fue alabada por el Señor, no obstante será tan familiar y amada suya y de las que mucho se habían distinguido en su servicio y regalo, sino que fue reprendida y corregida por no haber hablado debidamente. Le dijo, en efecto, el Señor: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios? San Juan 11, 40. Palabras con que la reprende como si todavía no tuviera fe. Y otra vez, como Marta dijera: Cuanto pidieres a DIOS te lo dará. San Juan 11,25. Jesús, para apartarla de esa idea y hacerle ver que no necesita recibir de nadie, sino que Él es la fuente de los bienes, le dice: Yo soy la resurrección y la vida.
or a solas palabras, sino que, en premio de su fe, le devolvió al centurión su criado sano, le tejió brillante corona de gloria y le prometió dones magníficos, diciendo: Muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán con Abrahán e Isaac y Jacob; mas los hijos del reino serán arrojados fuera. Como el Señor había ya hecho en presencia de los judíos muchos milagros, les habla ya con más libertad. Luego, por que nadie pensara que sus palabras eran de adulación, sino que todos más bien se dieran cuenta de que tales eran los sentimientos del centurión, le dijo a éste: Anda, y, como has creído, así te suceda. Y, en confirmación de las palabras, se siguió inmediatamente la obra: Y el criado quedó sano desde aquel momento. Lo mismo sucedió con la mujer cananea, pues también a ésta le dijo: ¡Oh mujer!, grande es tu fe; que como quieres, te suceda. Y su hija quedó sana. San Mateo 15, 28.
192.- Armonía entre San Mateo y San Lucas.- Este milagro es con
tado también por Lucas; mas como intercala en su relato circunstancias que parecen discordar con el de Mateo, es menester que resolvamos esta dificultad. ¿Qué dice, pues, Lucas? Envió algunos ancianos de los judíos, rogándole que viniera. San Lucas 7, 3. Mateo, en cambio cuenta que fue el mismo centurión quien se acercó al Señor y le dijo: Señor, no soy digno... Hay realmente quienes dicen que se trata de dos personas distintas, aunque tengan muchos puntos de parecido. Del primero, en efecto, dice el evangelista: Y nos ha construido una sinagoga y ama a nuestra nación.
que debían haber dicho era: Quiso venir él personalmente a suplicarte, pero nosotros no se lo consentimos en atención a su desgracia y aquel pobre cuerpo tendido en su casa. Con esto hubieran puesto de relieve la grandeza de la fe del centurión; pero nada de eso dicen. Por envidia, no quisieron descubrir la fe de aquel hombre, sino que prefirieron dejar en la sombra la virtud de aquel por quien habían venido a interceder por que no pareciera demasiado grande. Aquel a quien rogaban y que, pregonando la fe del centurión, fuera ésta, y no ellos, la que conseguía la gracia que pretendían.
centurión al decirnos que su criado estaba a punto de muerte. Y, sin embargo, no por eso se desalentó ni desesperó el centurión, sino que, por encima de todo, tuvo confianza que su criado se salvaría. En fin, el hecho de que Mateo nos cuente haber dicho Cristo: Ni en Israel he hallado fe tan grande, es manifiesta prueba que el centurión no era israelita; sin que a ello se oponga lo que cuenta Lucas de haberles edificado la sinagoga. Cabía, en efecto, que, sin ser judío, les hubiera edificado una sinagoga y fuera amigo de su pueblo.
nta con exponerle la enfermedad, pues por su grande humildad no podía él sospechar que Cristo le había de conceder inmediatamente la gracia, y menos que quisiera visitarle en su casa. Por eso, cuando oye que Cristo dice: Yo mismo iré a curarle, entonces es cuando él le replica: Dilo sólo con una palabra. Tampoco su accidente le perturba demasiado, sino que se mantiene filósofo en la misma desgracia, no mirando tanto a la curación de su criado, cuanto a no parecer que hacia algo indiscreto. Y, a la verdad, no fue él quien obligó, sino que Cristo se invitó a sí mismo.
que un hombre que no entraba en el catálogo del pueblo judío alcanzara tan alta inteligencia. Porque, a lo que yo entiendo, debió él de contemplar los ejércitos del cielo, o que a Cristo le estaban sometidos las enfermedades, la muerte y todo lo creado, como le estaban a él sus soldados. Por eso dijo: A la verdad, yo soy un hombre sometido a la autoridad de otro. Como si dijera: “Tu eres DIOS, yo soy un hombre; yo estoy bajo autoridad, tú no dependes de nadie. Sí, pues, yo, que soy un hombre y sometido a autoridad, tanto puedo, mucho más podrás tú, que eres DIOS y no dependes de nadie. Es que quiere persuadir al Señor, aun con exceso, que, si pone ese ejemplo, no es porque sea igual uno y otro caso, sino que un poder supera con mucho al otro.
ga sobre mi criado, no vendrá”. ¿Veis qué fe tan grande? Lo que más adelante había de ser patente para todos, a saber, que el Señor tiene poder sobre la vida y sobre la muerte, que en su mano está llevar al hombre a las puertas del sepulcro o sacarle de él, eso estableció ya por si mismo el centurión. Y no sólo habló de soldados, sino también de esclavos, lo que constituye grado superior de obediencia.
ce de los judíos, sino también de los gentiles, y hasta más al alcance de éstos que de aquellos: “No penséis dice Cristo que eso se cumple sólo en este centurión, pues la misma cuenta ha de correr para toda la tierra”. Esto decía el Señor profetizando para las naciones e inspirándoles las mejores esperanzas, pues seguramente había entre sus oyentes gentiles de aquella Galilea llamada de las naciones.209.- Y no sólo de ese modo suavizó el Señor la aparente novedad de su enseñanza, sino también por el hecho de hablarles del seno de Abrahán en lugar del reino de los cielos. Aquélla era para ellos expresión menos conocida y, por otra parte, la mención de Abrahán había de herirles más vivamente. Por eso mismo tampoco Juan, en su predicación, empezó hablándoles del infierno, sino de algo que a los judíos había de dolerles particularmente: No vengáis diciendo: Tenemos por padre de Abrahán (Mt. 3,9). Con esto consigue el Señor otro fin, y es que no se le tuviera por contrario al Antiguo Testamento.
210.- Pues el que admiraba a los patriarcas y llamaba a su seno suerte o herencia de los buenos, más que sobradamente eliminaba toda sospecha sobre ello. Nadie, pues, piense que se trata de una sola intimidación. No, es doble, tanto en el castigo de los unos como en la alegría de los otros. Doble castigo: no sólo porque perdier
on, sino porque perdieron lo que era suyo propio. Doble alegría; no sólo porque alcanzaron, sino por alcanzar lo que no podían ni esperar. Y otra tercera todavía: recibir lo que era de aquéllos. Y llama hijos del reino a aquellos para quienes el reino estaba preparado. Lo cual había de herirles muy vivamente, porque, después de mostrarles que por anuncio y promesa les tocaba a ellos estar en el seno de los patriarcas, a renglón seguido los excluye de él. En fin, como al cabo su amenaza no pasaba por entonces de meras palabras, la confirma con el milagro, como el milagro quedará confirmado por el posterior cumplimiento de la profecía.
leproso: Inmediatamente quedó limpio. Y es así que Cristo no mostraba sólo su poder por el hecho de curar, sino por hacerlo de manera maravillosa, es decir, en un momento. Ni solamente nos aprovechaba por el hecho material de sus milagros, sino constantemente tomaba de pie de ellos para hablarnos del reino de los cielos y atraernos a todos a él. Y aun a los mismos a quienes amenazaba con expulsarlos de él, no les amenazaba porque realmente los quisiera expulsar, sino para infundirles miedo por sus palabras y así atraerlos. Ahora bien, si ni aun así conseguía nada, suya era toda la culpa, como lo es también de cuantos sufren la misma enfermedad que ellos.
e, ni se engrían los otros, por estar en pie. Lo mismo había antes profetizado también Juan 3,9: puede Dios, de estas piedras, suscitar hijos a Abrahán. Como realmente esto había de suceder, fue muy de antemano anunciado, a fin de que nadie pudiera escandalizarse por la novedad de la cosa. Pero Juan lo presenta como posible, pues al cabo era hombre; Cristo, como absolutamente cumplidero, ofreciéndonos la prueba de los hechos.
digámonos a nosotros mismos: ¿Acaso el que cae no se levantará? Jeremías 8, 4. Y es así que muchos habían escalado ya la cima misma del cielo, habían dado pruebas de gran continencia, se fueron al yermo y ni por sueños habían mirado a una mujer; pero por haberse, descuidado un poco, les echó el diablo la zancadilla y cayeron al abismo mismo de la maldad. Otros, en cambio, de ahí se levantaron hasta el cielo: abandonaron la escena y el teatro, se alistaron en la vida de los ángeles y dieron pruebas de tal virtud, que llegaron a expulsar los demonios y hacer otros prodigios semejantes.
abismo. No somos nosotros más perfectos que David, y, por haberse un poco descuidado, se despeñó en la sima misma de la maldad. Se despeñó, pero se levantó inmediatamente. No miremos pues, sólo que pecó, sino también que lavó su pecado. Por eso justamente nos conservó la Escritura aquella historia, no para que contemples al caído, sino para que admires al que se levanta y así aprendas, si tú caes, con qué rapidez hay que levantarse. Los médicos escogen las enfermedades más graves, y ésas son las que describen en sus libros y ésas enseñan ellos a curar, a fin de que, ejercitados sus discípulos en las mayores, dominen luego fácilmente las menores. Así también Dios nos ha puesto delante los pecados mayores, con el fin de que quienes los cometen menores, hallen más fácilmente, por aquéllos, la curación de éstos. Pues si los mayores tuvieron remedio, también, y con más razón, lo tendrán los menores.221.- El ejemplo de David: se pondera la gravedad de su pecado.-Veamos, pues, cómo enferm
ó y veamos también cuán rápidamente se levantó aquel bienaventurado varón. ¿Qué manera, pues, de enfermedad tuvo David? ¡Cometió un adulterio y un asesinato! Porque no tengo inconveniente en pregonar sus pecados por sus propios nombres. Si el Espíritu Santo no tuvo por vergonzoso que toda esta historia quedara consignada en la Escritura, mucho menos hemos de dejarla nosotros en la sombra. Por mi parte, no sólo la pregono, sino que añado algo más. Quienes la ocultan, ésos particularmente dejan en la sombra la virtud de David. Como le arrebatarían su más brillante corona quienes callaran su combate con el gigante Goliat, así también quienes pasan de largo por toda esta historia.
aín. Lo que éste hizo, no fue sólo un asesinato, sino algo peor que muchos asesinatos: no mató a un extraño, sino a su hermano, y hermano que para nada le había agraviado, sino que había sido más bien agraviado por él; y fue Caín asesino no después de otros muchos asesinos, sino el primer asesino, el primero que inventó semejante abominación. Así aquí. La muerte perpetrada por orden de David no fue solamente un crimen, pues no fue un cualquiera el que la mandó perpetrar, sino un profeta. Y no mata a quien le hubiera agraviado, sino un profeta.
ares infinitos, después de navegar el mar entero, después de mil tormentas, escollos y olas, naufraga, con rico cargamento, en la boca misma del puerto y a duras penas se salva, desnudo, del terrible naufragio. ¿Cómo mirará, posiblemente, este hombre el mar, la navegación y sus trabajos? De no poseer un alma de temple muy generoso, ¿querrá ese tal ver más una costa, una embarcación, un puerto? Yo creo que no. Lo que hará será esconderse, tendrá el día por noche y renunciará a toda aventura. Antes pasará la vida mendigando que exponerse otra vez a los mismos peligros.
con Saúl. Aquí, en efecto, mostró paciencia evangélica, pues teniendo mil veces a su enemigo en su mano, le perdonó siempre la vida, en vez de matar a quien injustamente le perseguía. Ni fueron tampoco pequeños sus merecimientos después que subió al trono. Y, aparte de todo lo dicho, la opinión en que todos le tenían. Venirse a tierra de aquel modo toda aquella brillante gloria, no era cosa para producirle al rey menudo alboroto. Pero ya no podía adornarle tanto la púrpura cuanto le abochornaba la mancha de su pecado.
siervo mío, yo seré escudo de esta ciudad. Isaías 37, 35. Y por amor también a David no permitió DIOS que Salomón, no obstante haber cometido tan grave pecado, perdiera su reino; y fue tanta la gloria de aquel hombre, que Pedro, dirigiendo, después de tantos años, la palabra a los judíos, les decía: Séame permitido deciros con libertad acerca de nuestro padre David, que murió y fue sepultado. Actos 2,29. El mismo Cristo, en fin, disputando con los judíos, les hace ver que David, aun después de su pecado, fue digno de recibir tanto espíritu, que nuevamente profetizó acerca de su divinidad y con palabras justamente de David hace Él enmudecer a sus enemigos: ¿Cómo, pues, David, en espíritu, le llama Señor, diciendo: “Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha”? San Mateo 22, 43.
IOS castigo a María, aun contra la voluntad de Moisés, por haber ofendido a su hermano, mostrando así DIOS cuánto amaba a aquel santo, y vengó a David de la injuria de su hijo, a pesar de que él no quería la venganza. Ahora bien, también estos hechos son bastantes, o, por mejor decir, estos hechos, mejor que cualesquiera otros, son bastantes para demostrar la virtud de David, pues cuando DIOS da su fallo, no cabe ya averiguación de ninguna clase. Y si más particularmente queréis conocer su filosofía, no tenéis más que recorrer su historia después de su pecado, y allí veréis su confianza y su amor para con DIOS, su adelantamiento en la virtud y su perfección hasta su último aliento.
os ejemplos, vigilemos y esforcémonos por no caer, y, si alguna vez cayéremos, por no quedarnos en el suelo. Porque no os he contado los pecados de David para llevaros a la desidia, sino para infundiros un santo temor. Porque si él, que era justo, por haberse un tanto descuidado, tales golpes y heridas recibió, ¿qué no sufriremos nosotros si somos tibios todos los días? No miréis, pues, que cayó y justifiquéis con ello vuestra tibieza; mirad más bien cuántas y cuán grandes cosas hizo aun después de caído: cuántos gemidos exhaló, cuán grande penitencia practicó, juntando los días a las noches; qué fuentes de lágrimas derramó, regando con ellas su lecho. Salmo 6, 7; vestido, por añadidura, de saco. Salmo 34,18; 68,12.EXPERIENCIAS # 399
"Cada año nos va dejando una nueva huella para recordar y vivir; vine con temor a no poder acabarlos; este año para mí ha sido increíble; para DIOS no hay nada imposible; si los pecados son muy grandes, mayor es la Misericordia de DIOS; y la fortaleza de la Virgen que nos demostró cuando estuvo en la tierra; a Ella le pedía cada día el poder seguir y terminarlos; y así ha sido, con mucha paz y tranquilidad; nuestra debilidad nos dice que ya parece que todo se va a acabar, que no podemos más; es el maligno que anda rondando a ver cómo nos inquieta, asusta y desanima; pero como el Padre Juan nos dice siempre: sigamos pidiendo, sigamos adelante, que el alma que está unida a DIOS, el diablo la teme como al mismo DIOS; el Señor lo tiene todo bajo control, tiene su programa y no podemos cambiarlo; sólo debemos decir amorosamente: Hágase tu voluntad." Edita.
En una época en que la influencia de la secularización es cada vez más fuerte y, por otra parte, se nota una necesidad generalizada de encontrar a DIOS, no debe faltar la posibilidad de ofrecer espacios de intensa escucha de su Palabra en el silencio y en la oración. Lugares privilegiados para dicha experiencia espiritual son especialmente las casas de ejercicios espirituales a las que, con este fin, hay que sostener materialmente y dotar de personal adecuado.
DEL PAPA...

Ante la Palabra de DIOS: escucha, acoge, vive y comunícala a otros con tu ejemplo y palabra.
Si quieres un estudio Bíblico personal, sencillo, barato, profundo y eficaz: cómprate el Catecismo grande de la Iglesia Católica y dedica todos los días una media hora reposada y tranquila. Ahí tienes toda la Biblia en temas concretos como son el Credo, los Sacramentos, los Mandamientos, y la Oración, con el Papa, la Virgen y frases muy sabrosas de los Santos. Y recuerda que el Catecismo no es discutible, es doctrina de fe, por eso no verás opiniones y ni escuelas teológicas, ni encontrarás nada sobre el Limbo, que no es de fe, pero sí del Purgatorio, que sí es Dogma de Fe; y te dice que por esos millones de abortos de cada año, hay que rezar, porque tienen alma inmortal.
LA VIRGEN

Desde el Cielo esta intercediendo por nosotros, y por todos esos millones de personas que llamamos hermanos separados, y que de momento, lo somos sólo de Padre DIOS-, pero no de Madre, la Virgen, a quien ellos dejan de lado. Todavía no han descubierto la diferencia que marcamos en nuestras oraciones al decirle a Jesús: ten piedad de nosotros, y a la Virgen: ruega por nosotros, dejando bien clara la diferencia de lo que es adoración, -latría-, sólo a DIOS, a Jesucristo, la Sagrada Eucaristía y la Santa Cruz; y lo que es veneración especial, hiperdulía-, sólo a la Virgen, distinta de veneración singular protodulía-, sólo a San José, y distinto de veneración de forma general, -dulía-, a todos los Ángeles y Santos. Son las cuatro partes del culto católico.
Pues bien, quien ama a la Virgen, no se condena; Ella verá la forma de que en algún momento uno pueda arrepentirse. Pero además, en un negocio tan importante, el más importante, como es la conquista del Cielo con el mayor grado de Gracia posible, que allí será Gloria por toda la eternidad, no se deja para última hora. Cada momento del día, nos esforzamos por mejorar, y ayudar a otros a serlo. En estos momentos en que la economía se tambalea, y hay mucha gente sin trabajo, pensamos que en DIOS no hay crisis, y que el mejor trabajo es el de santificarse cada día un poco más. Y seguro que no te faltará el pan de cada día. Y el tener que prescindir de muchas cosas materiales, ayuda vivir mejor la vida del alma.
En cualquier parte donde estés, reza el Rosario, salúdala con el Ángelus en la mañana, tarde y noche, ofrécele el día cada mañana y te verás bajo su protección; y en la noche, da gracias y pide perdón de tus faltas. Y como Ella siempre nos lleva a Jesús, te confesarás con frecuencia ante el Sacerdote, y recibirás con hambre y fervor la Sagrada Eucaristía; y desde luego, te llevarás mejor con la gente porque aun los grandes pecadores, no son otra cosa que enfermos de alma, y a los enfermos se les compadece y se les ayuda.
Y las cinco maneras de ayudar a la gente son: Oración, sacrificio, buen ejemplo, buenos consejos y compartir algo de lo que tienes. Y experimentarás lo que dice San Pablo: que hay más alegría en dar que en recibir. Haz la prueba, y no seas cobarde a la hora de dar testimonio de tu fe vivida con alegría y generosidad.
MISIONES - 28 AÑOS EN ALASKAPOR SEGUNDO LLORENTE, S.J.(continuación)
EL P. LLORENTE EN ESPAÑA El sábado, 4 -de mayo de 1963, llegaba a Madrid, tras veintisiete años en Alaska. declaraciones a ya del celebre misionero leonés al llegar a España. diario ya, madrid, 6-6-1963.Físicamente no es como nos lo han devuelto las fotos. -¡En las que siempre salgo mal... Mire usted qué fatalidad! -dice él mismo. Nació en 1903 en el inmortal lugar leonés de Mansilla, pero no representa más de cincuenta años. Su aspecto es fornido (como si se pasara la vida practicando deporte) su rostro, ancho y grueso, rebosante de salud y con la piel sin una arruga, curtida por las navajas de los vientos de la tundra. Cuando habla parece que frunce el ceño, pero la
amabilidad y calor de su mirada nos abre con toda franqueza la puerta de su alma cordialísima. Cuando escucha se pasea por su vista cierto pícaro brillo y sus labios pretenden una leve sonrisa. Todo lo cual al oírle se confirma- nos hace pensar que estamos ante un hombre que gusta ver las cosas por su lado amable y tomar las molestias como «bromas» de 1a Providencia.No es tan "nórdico" como quiere Temperamentalmente, no es el impasible «nórdico» de que él presume, ni tampoco el eterno bromista a ultranza que algunos, a través del buen humor - cuya finura y profundidad espiritual son inmensas- de sus cartas, han podido forjarse.
Pero la amabilidad, la serenidad, la cordialidad de sus maneras dejan adivinar un alma cálida y emotiva. Es un español como nosotros.
vez de derramar torrentes de, elocuencia, dice las cosas en dos palabras; en vez de dar voces, usa un tono suave. Pero, en el fondo, siente y se expresa como el más mimado de los hijos de esta gloriosa Celtiberia que, a pesar de su sol, sabe enviar a las noches polares misioneros que se aclimatan por amor a Cristo lo mismo que si hubieran nacido en un iglú.-Bueno, hijo -me dice-, siéntese ahí, en mi mesa, y escriba; yo prefiero hablar paseando.
ana, con sol en el avión de AIR FRANCE y llegué hoy, «saturday», bueno, sábado, a Madrid, con sol, a mediodía. Déjamos a la izquierda el mismísimo Polo Norte, aparecimos al otro lado del mundo sobre Islandia, Noruega y vinimos a caer, después de nueve horas de vuelo interrumpido, sobre Hamburgo. Al cabo de una hora volvíamos a volar hacia París, donde me detuve tres horas, cambié a un avión de IBERIA y a las seis treinta de esta mañana, de nuevo a volar, con sol, hacia Madrid. ¿Qué tal?... Pues. Desde que salí de Alaska hasta que llegué a Madrid, no he dejado de ver el sol... Curioso.Lo que hace el Padre Llorente, de día y de noche, es bien sabido. Sus cartas han prodigado detalladamente su vida y su trabajo. Lo que sí conviene recordar es que este misionero, perdido en medio de la inmensa Alaska, donde caben tres Españas, tiene más de 800 fieles (diseminados en la tundra, en pueblos que distan 13 y 30 kilómetros del centro misional), que gracias a su celo son todos católicos. Lo más sorprendente es cómo los conoce.- Los conozco mejor que ellos mismos. Tanto es así, que vienen a preguntarme cuándo nacieron y qué parentesco tienen con éste o con aquél o cuáles son sus apellidos. Y casi nunca tengo que mirar el fichero."
¡Viva España!" El Padre Llorente habla un castellano excelente y castizo, en el que el impacto del inglés cotidiano apenas si le roza con cierto leve acento muy especial, que no es el acento propiamente de los norteamericanos hablando español, sino uno particularísimo que se ha fabricado el Padre Llorente. Hasta ahora el castellano no era para é1 más que letra. Ahora va a ser palabra.-Yo soñé -dice lentamente-, allá en Alaska, volver a hablar un día otra vez en castellano. Al ver que lo soñado se hace realidad estoy muy contento y creo que no me voy a quedar corto. Antes de terminar le lanzamos una indirecta sobre sus alardes «nórdicos»: esa impasibilidad de la que hace gala: -Lo que pasa -aclara sonriente- es que yo me emociono solamente allá en lo recóndito de los pliegues del alma -las «entretelas», ¿no?- sin dejar que la conmoción llegue a los ojos o a la voz. Si acaso esto ocurre, es sólo ante una o dos personas, nunca ante grupos, Como ve usted, esto es una «máscara» de indiferencia que yo me pongo porque de lo contrario todo se echa a perder.TEOLOGIA 2: TEMA 6

121. Sitio de Jerusalén. Roma envió al general Vespasiano, que invadió Judea y se apoderó de todas las plazas fuertes. Al ser proclamado emperador, le reemplaza su hijo Tito, que para consumar el sometimiento, cumplió la profecía de Jesús: rodeó de trincheras Jerusalén y la sitió. Como era el tiempo de Pascua, la afluencia de gente era mayor, con lo que el hambre y la peste llegó antes.
ó con una matanza espantosa y dispersó a los demás, dejando el país desierto. Y estarán dispersos hasta el siglo 20 en que de nuevo han vuelto a ser país independiente, aunque ya sabemos los conflictos que todo esto ha provocado.
para que cumplan los fines propuestos por el Creador en su desarrollo y operaciones necesarias. Obedecen maravillosamente y con toda precisión.128. Leyes morales son las que dirigen las acciones de los seres libres. La Ley moral es una regla obligatoria prescrita por el superior para acomodar a ella nuestras acciones. Comprende el precepto, orden, mandato o toda ordenación, dada por la autoridad competente, obligando en conciencia al individuo, ya como tal, ya como miembro de una comunidad. Es distinto del consejo que ni supone potestad, ni impone obligación.
130. Leyes humanas las que proceden directamente de los hombres que legítimamente tienen autoridad. Puede ser Eclesiástica y Civil. Se llaman positivas a las queridas y expresadas directamente por el Legislador.
131. Leyes naturales, cuando están en la misma naturaleza, sea irracional, sea racional. La Ley natural en la naturaleza racional, dice Santo Tomás que es una impresión de la Ley Divina en nosotros y abraza todos los preceptos de moralidad. Intima a todos los hombres cuando llegan al uso de razón; y su ignorancia no es posible en cuanto a los principios primarios y secundarios más inmediatos; hay obligación de escucharla y seguirla, y cuidar de que no se borre o deforme, pues ha sido impresa en el alma por el mismo DIOS.
personas concretas y la ley a comunidades. Los Mandamientos de la Ley de DIOS se les llama de las dos formas. También a los de la Iglesia.134. Autor de la Ley. Se le llama también Legislador y es el que tiene potestad para dar leyes, es decir, autoridad suprema o delegada sobre la sociedad a la que se da leyes.
es para todos los hombres de todos los tiempos y lugares. Y sólo de DIOS reciben mediata o inmediatamente toda su potestad, todos los legisladores de la tierra. Proverbios 8,15-16; San Juan 19,11; Romanos 13,1; toda autoridad viene de DIOS; aún en las votaciones populares, el pueblo, lo que hace es designar; al ser elegido y aceptar, le viene de DIOS la autoridad, para las cosas buenas.
Códigos de derecho Civil y comprende, de acuerdo con la constitución política de cada Estado, leyes civiles, comerciales, penales, procesales y todo lo esencial para la vida del país. No son verdaderas ni válidas si están contra la Ley de DIOS, porque también van contra el bien común del pueblo; no se las debe seguir: aborto, divorcio, eutanasia, esterilizaciones, etc.TEOLOGIA 2 : TEMA 5
B.- Teología: La Conciencia
A. Biblia: Separación de los Apóstoles.

89. Motivos de la separación. La misma persecución surgida en Jerusalén ya obligó a ello; pero el fundamental, era el mandato de Jesucristo de ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio a toda la creación, para que el que crea y se bautice, se salve. Era hacia el año 36 cuando se dispersaron por las diversas provincias del Imperio Romano.
90. Credos o Símbolos. Con el fin de que las Verdades principales de la Religión se enseñaran en todas partes, los Apóstoles, antes de la dispersión, redactaron un breve resumen. El más breve, es la fe en DIOS Padre, DIOS Hijo, DIOS Espíritu Santo, y en la Iglesia fundada por Jesucristo. Conocemos varios símbolos o Credos, donde se desarrollan más estas verdades fundamentales; en el siglo 20, el Credo del Pueblo de Dios del Papa Pablo 6º. Y nosotros ofrecemos el más breve y completo, para los flojos: Creo en todo lo que enseña la Iglesia.
91. Apostolado de San Pedro. En los Hechos de los Apóstoles se nos cuentan los pr
imeros pasos. Después de que el Ángel le librase milagrosamente de la cárcel de Herodes, salió hacia “otro lugar”; creemos que a Antioquia, fundando las primeras iglesias de Asia Menor. Después pasó a Roma hacia el año 42, convirtiéndola en capital del mundo cristiano, y desde donde se organizó la extensión de la Fe por todas las provincias del Imperio. Murió mártir en la persecución del emperador Nerón, hacia el año 67, en una cruz, con la cabeza hacia abajo, por no creerse digno de morir como el Señor. La Basílica del Vaticano, el altar Papal, está sobre el lugar de su martirio y la tumba de sus restos, confirmado por una comisión de arqueólogos nombrada por el Papa Pió 12.92. Concilio de Jerusalén. Fue el 1º y tuvo lugar al surgir ciertas desavenencias, debido a la idea errónea de los falsos convertidos que querían que la Iglesia estuviese sometida al judaísmo, obligando a cumplir ciertas leyes. Después de escuchar los relatos de San Pablo y San Bernabé sobre las conversiones y frutos de sus viajes, San Pedro y demás Cabezas, decidieron lo esencial que se debía pedir a los no judíos, y la Iglesia quedó libre de la presión judía, aunque tuvo que sufrir mucho.
93. Misión de los otros Apóstoles. Se sabe por la tradición que San Andrés predicó en Escitia y murió en Grecia; Santo Tomás en la India; San Mateo en Judea y Persia; San Felipe en Frigia; San Bartolomé en Arabia y Armenia; Santiago el Mayor en Judea y España, muriendo en Jerusalén y sepultado en España, Santiago de Compostela; San Simón en Mesopotamia; San Tadeo en Siria, Arabia y Mesopotamia: San Matías en Etiopia; Santiago el Menor en Jerusalén, fue su primer Obispo; y San Juan en Asia Menor, fijando su residencia en Efeso, sufrió el martirio en Roma, sin morir; fue desterrado a la isla de Patmos donde tuvo unas visiones y escribió el Apocalipsis, lo que está por venir, y murió ya anciano a finales del siglo 1º, dejándonos además su profundísimo Evangelio y sabrosas cartas.
94. Últimos años de la Virgen. Una tradición antigua dice que salió algo de Jeru
salén, quizá a Efeso, que fue llevada por los Ángeles a España donde animó a Santiago a predicar en Zaragoza, donde se encuentra uno de los templos más grandes dedicados a Ella en su honor y honra; y que murió hacia el año 54, que resucitó gloriosa y fue llevada en cuerpo y alma al Cielo, Dogma de Fe proclamado por el Papa Pío 12 en el año 1950, año Santo del gran retorno y del gran perdón, después de la 2ª guerra mundial, y que celebramos el 15 de agosto. Los orientales no hablan de la muerte, sino de dormición. Nos da lo mismo; está en el cielo en cuerpo y alma y esto nos llena de inmensa alegría.B. Teología: Moral: La Conciencia.
95. Es el juicio próximo práctico, regla interior de Moralidad, conocimiento interno que tiene todo hombre de la licitud o ilicitud de sus actos, próximos a ejecutar o en el momento de ponerlos en práctica; forman un juicio sobre ellos en razón de buenos o malos. La palabra conciencia viene del latín cum sciencia, que significa conocimiento íntimo. Supone el conocimiento de la LEY de DIOS y su aplicación, con la que debemos comparar nuestros actos para saber si son buenos o malos.
96. Manifestaciones. La conciencia se manifiesta de dos maneras: una antes de la acción, moviéndonos a ella si la acción es buena, o cierto desasosiego e inquietud si la acción es mala. Otra, después de la acción, dándonos paz y gozo si la acción fue buena o inquietud y remordimiento si la acción fue mala. A veces, también ya en la misma acción.

97. La Conciencia actúa de testigo, fiscal y juez y a veces sus avisos son inmediatos.
98. Clases. Recta o verdadera, errónea o falsa, defectuosa, y dudosa o perpleja.
99. Recta o verdadera. Es aquella que nos dicta lo que es conforme a la verdad y a la LEY bien entendida; representa el objeto como realmente es en sí; juzga con verdad. También se llama conciencia objetiva.
100. Errónea o falsa. Es la que nos representa como buena una acción que es mala o prohibida; o representa como mala la que es buena o permitida. Es lo que se llama conciencia subjetiva, o lo que dicen muchas veces, tiene buena intención. No basta, se puede estar equivocado.
101. Esta conciencia errónea o falsa, puede ser invencible cuando no hay ninguna duda o sospecha sobre si es bueno o malo el acto que se ejecuta, ni sobre la obligación de examinarlo.
102. Puede ser vencible, cuando el que obra tiene alguna duda o sospecha sobre la bondad o malicia del acto, o sobre la obligación de examinarlo, disponiendo de medios para ello: consultas, lecturas.
103. Defectuosa. Es la conciencia mal adquirida o malformada; obliga a salir de ella y corregirla, en cuanto sea posible. Caben dos extremos:
104. Conciencia ancha o laxa, la que apoyándose en leve fundamento, cree fácilmente que es lícito o bueno, lo que es ilícito o malo; o juzga que es venial lo que en realidad es mortal. Se suele adquirir por tibieza, vicios, costumbres de pecar, trato con personas o lecturas frívolas, quitando importancia a las cosas que de verdad la tienen.
105. Conciencia escrupulosa o estrecha es todo lo contrario: se funda en leve m
otivo o vanas razones para ver pecado donde no lo hay. Se suele adquirir por flaqueza, actuación diabólica, melancolías y a veces permisión Divina.106. Dudosa o perpleja. Cuando se ve colocada entre dos acciones que parecen malas o buenas, y hay que decidirse a obrar. Si se puede, consultar; si no se puede, inclinarse por los menos malo, por lo bueno o por lo más bueno o mejor, sabiendo que para pecar, hay que quererlo a sabiendas.
107. Nos ayudará a decidir, el tener en cuenta lo que nos aconseja San Bernardo: do
nde demos más Gloria a DIOS, donde se beneficie más a las almas, y donde nos santifiquemos más. El pensamiento de la muerte y la eternidad también nos aclara muchas cosas. ¿Qué me gustaría haber elegido a la hora de morir? ¿Cómo lo veré desde la eternidad? Tiene primacía el alma sobre el cuerpo y la Vida Eterna sobre la temporal. Una mujer embarazada está en peligro de muerte; hay que actuar: o ella, o el niño; tiene primacía el niño, por ser el más débil y poder bautizarle para que logre el Cielo, que es mas importante que el estar un poco más en la tierra.108. Modo de formar la conciencia. Es una de las primeras obligaciones: lograr una conciencia recta que nos dicte en cada caso, ni más ni menos, lo que nos prescribe la LEY, para que nos ponga siempre a salvo de toda inquietud interior y sea una garantía para el bien obrar.
109. Modo directo: conclusión de dos verdades claras: quiero trabajar, es Domingo y está prohibido, luego no debo trabajar.
110. El modo indirecto o probabilismo, es la opinión o sentencia probable a
l juicio, basado en razones graves, pero con temor de que sea verdadero el juicio contrario. Sabiendo que Ley incierta no obliga en conciencia, encomendarse a DIOS y decidir por lo que sea de más gloria de DIOS, provecho de las almas y santificación personal. Este probabilismo vale para cuando se trata de licitud o ilicitud, pero no cuando se trata de validez o nulidad.111. Buscar buena instrucción religiosa, buenos orientadores o directores espirituales y ser sinceros y obedientes a los que gobiernan, siempre para las cosas buenas, verdaderas y justas, que estén de acuerdo con la LEY de DIOS.
112. Clase de conciencia que hay obligación de seguir. Principalmente la conciencia recta o verdadera, porque entonces se obra con rectitud, al estar conforme a lo ordenado o prohibido por la LEY Divina.
113. También se ha de seguir la conciencia invenciblemente errónea, porque entonces también se obra con rectitud, aunque sea subjetivamente. Son los de “buena voluntad”, a los que DIOS, si fuera preciso, les haría un milagro, para que llegaran a la conciencia objetiva, saliendo del error.
114. Fuerza obligatoria de la Conciencia. Obliga por ser la regla próxima e inmediata de nuestras acciones, diciéndonos lo que está bien y lo que está mal.
115. La voluntad es una fuerza ciega, y tiene que guiarse para obrar bien por lo que le dicte la razón como aprobado por la LEY de DIOS en todas sus manifestaciones, y más aún, si está ilustrada por la Fe.
116. San Pablo en Romanos 14,23 nos dice que todo lo que no viene de la Fe es pecado, es decir, todo aquello que la conciencia rechaza por ser contrario a la LEY de DIOS.

117. La Virgen, es la que siempre agradó a DIOS; la que mejor escucho y cumplió la Palabra Divina; unió en sí lo que DIOS quería y lo que Ella quiso. Tendremos paz en la medida en que queramos y practiquemos lo que DIOS quiere.
118. Catecismo 1877 a 1927.
TEOLOGIA 2 : TEMA 4
o a predicar en las Sinagogas de Damasco, tratando de convencer a los judíos que Jesucristo era el Mesías anunciado por los profetas, y Redentor del género humano. 67. Transcurridos tres años, vuelve a Jerusalén para ver a Pedro y contarle los prodigios que la Gracia iba realizando; y desde entonces, se dedicó plenamente a predicar a los gentiles, como se llamaba a los que no eran judíos, por lo que se le llamaría el Apóstol de las gentes.
los Apóstoles los famosos viajes apostólicos, con sus muchos sufrimientos, y también consolaciones con que el Señor le premiaba. Nos cuenta también su viaje a Jerusalén y su intervención en el primer Concilio, logrando librar a las Iglesia de las amarras de la sinagoga, que trataba por todos los medios de destruirla, o al menos frenar su impulso o someterla a su influjo. Varias veces anuncia sus deseos de ir a España, que entonces era el extremo de la tierra conocida: Finisterre, fin de la tierra; non plus ultra no hay más allá, decían los romanos en las columnas de Hércules junto al océano atlántico. Cuando se descubre América, se quitó el non; viendo en este deseo su inquietud de llevar el evangelio por todas partes.
o valor que el acto libre, por lo que puede merecer alabanza o vituperio, premio o castigo. Al atribuir a una persona un acto, que se llama imputabilidad, puede ser laudable o culpable.
y morales, depende del grado de ignorancia que tuviera, de las pasiones descontroladas o concupiscencia de que pudiera ser víctima, del miedo y violencia a que pudiera estar sometido, y de los malos hábitos que arrastrara, debido a las costumbres viciosas. Como no suelen anular del todo el conocimiento y la libertad, siempre hay algo de imputabilidad.78. Responsabilidad. Es la obligación que tiene el que ejecuta libre y conscientemente un acto; responde por él, y carga con las consecuencias.
83. Demérito, es el fruto de toda obra mala en cuanto que es digna de castigo.
85. También hay una sanción natural, en esta vida, y que es un sabor o gusto inter
ior, con alegría humana, que se siente por una obra naturalmente buena; o el remordimiento y la tristeza que se siente, y turba el corazón, por haber hecho el mal.HOMILIA 26
monte, y el centurión se le acerca ahora, cuando entra en Cafarnaún. ¿Por qué, pues, ni uno ni otro subieron hasta el monte? Ciertamente que no fue por pereza, pues uno y otro tenían ardiente fe, sino para no interrumpir la instrucción del Señor. Como quiera, el centurión se le acerca y le dice: Señor, mi criado está tendido en casa, paralítico, y sufre terriblemente. Hay quienes dicen que aquí el centurión, para excusarse, le dice al Señor la causa por que no ha traído consigo a su criado, pues no era posible, dicen, traer a cuesta a quien de aquel modo sufría, paralítico, y se hallaba ya para expirar; San Lucas lo afirma expresamente al decir que estaba a punto de morir. San Lucas 7,2. Por mi parte, afirmo que eso fue señal de la grande fe del centurión, fe mayor que la de aquellos que bajaron por el techo al otro paralítico.
to, sino haber sencillamente dicho: “Marcha y que tu criado quede sano”, nada hubiéramos sabido de ella. Lo mismo hizo con la mujer cananea, si bien por camino contrario.
mismo fervor que el centurión; porque cuando a un pobre recibes hambriento y desnudo, a Cristo recibes y alimentas. Mas dilo tan sólo con tu palabra, y mi criado, quedará sano. Mira cómo este centurión, a par del leproso, tiene de Cristo la opinión conveniente. Porque tampoco el centurión dijo: “Suplícalo a Dios”, ni “Haz oración y ruega”, sino: Mándalo solamente. Luego, temiendo que por modestia le negara el Señor la gracia, añade: Porque yo también, que al cabo soy sólo un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo al uno: “Ve”, y va; y a otro: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace.
emplo contrario. Porque fue así que como Marta no hablara como el centurión, sino que dijo: Todo cuanto a Dios pidieres. San Juan 11,22, te lo dará, no sólo no fue alabada por el Señor, no obstante será tan familiar y amada suya y de las que mucho se habían distinguido en su servicio y regalo, sino que fue reprendida y corregida por no haber hablado debidamente. Le dijo, en efecto, el Señor: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios? San Juan 11, 40. Palabras con que la reprende como si todavía no tuviera fe. Y otra vez, como Marta dijera: Cuanto pidieres a DIOS te lo dará. San Juan 11,25. Jesús, para apartarla de esa idea y hacerle ver que no necesita recibir de nadie, sino que Él es la fuente de los bienes, le dice: Yo soy la resurrección y la vida.
or a solas palabras, sino que, en premio de su fe, le devolvió al centurión su criado sano, le tejió brillante corona de gloria y le prometió dones magníficos, diciendo: Muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán con Abrahán e Isaac y Jacob; mas los hijos del reino serán arrojados fuera. Como el Señor había ya hecho en presencia de los judíos muchos milagros, les habla ya con más libertad. Luego, por que nadie pensara que sus palabras eran de adulación, sino que todos más bien se dieran cuenta de que tales eran los sentimientos del centurión, le dijo a éste: Anda, y, como has creído, así te suceda. Y, en confirmación de las palabras, se siguió inmediatamente la obra: Y el criado quedó sano desde aquel momento. Lo mismo sucedió con la mujer cananea, pues también a ésta le dijo: ¡Oh mujer!, grande es tu fe; que como quieres, te suceda. Y su hija quedó sana. San Mateo 15, 28.
192.- Armonía entre San Mateo y San Lucas.- Este milagro es con
tado también por Lucas; mas como intercala en su relato circunstancias que parecen discordar con el de Mateo, es menester que resolvamos esta dificultad. ¿Qué dice, pues, Lucas? Envió algunos ancianos de los judíos, rogándole que viniera. San Lucas 7, 3. Mateo, en cambio cuenta que fue el mismo centurión quien se acercó al Señor y le dijo: Señor, no soy digno... Hay realmente quienes dicen que se trata de dos personas distintas, aunque tengan muchos puntos de parecido. Del primero, en efecto, dice el evangelista: Y nos ha construido una sinagoga y ama a nuestra nación.
que debían haber dicho era: Quiso venir él personalmente a suplicarte, pero nosotros no se lo consentimos en atención a su desgracia y aquel pobre cuerpo tendido en su casa. Con esto hubieran puesto de relieve la grandeza de la fe del centurión; pero nada de eso dicen. Por envidia, no quisieron descubrir la fe de aquel hombre, sino que prefirieron dejar en la sombra la virtud de aquel por quien habían venido a interceder por que no pareciera demasiado grande. Aquel a quien rogaban y que, pregonando la fe del centurión, fuera ésta, y no ellos, la que conseguía la gracia que pretendían.
centurión al decirnos que su criado estaba a punto de muerte. Y, sin embargo, no por eso se desalentó ni desesperó el centurión, sino que, por encima de todo, tuvo confianza que su criado se salvaría. En fin, el hecho de que Mateo nos cuente haber dicho Cristo: Ni en Israel he hallado fe tan grande, es manifiesta prueba que el centurión no era israelita; sin que a ello se oponga lo que cuenta Lucas de haberles edificado la sinagoga. Cabía, en efecto, que, sin ser judío, les hubiera edificado una sinagoga y fuera amigo de su pueblo.
nta con exponerle la enfermedad, pues por su grande humildad no podía él sospechar que Cristo le había de conceder inmediatamente la gracia, y menos que quisiera visitarle en su casa. Por eso, cuando oye que Cristo dice: Yo mismo iré a curarle, entonces es cuando él le replica: Dilo sólo con una palabra. Tampoco su accidente le perturba demasiado, sino que se mantiene filósofo en la misma desgracia, no mirando tanto a la curación de su criado, cuanto a no parecer que hacia algo indiscreto. Y, a la verdad, no fue él quien obligó, sino que Cristo se invitó a sí mismo.
que un hombre que no entraba en el catálogo del pueblo judío alcanzara tan alta inteligencia. Porque, a lo que yo entiendo, debió él de contemplar los ejércitos del cielo, o que a Cristo le estaban sometidos las enfermedades, la muerte y todo lo creado, como le estaban a él sus soldados. Por eso dijo: A la verdad, yo soy un hombre sometido a la autoridad de otro. Como si dijera: “Tu eres DIOS, yo soy un hombre; yo estoy bajo autoridad, tú no dependes de nadie. Sí, pues, yo, que soy un hombre y sometido a autoridad, tanto puedo, mucho más podrás tú, que eres DIOS y no dependes de nadie. Es que quiere persuadir al Señor, aun con exceso, que, si pone ese ejemplo, no es porque sea igual uno y otro caso, sino que un poder supera con mucho al otro.
ga sobre mi criado, no vendrá”. ¿Veis qué fe tan grande? Lo que más adelante había de ser patente para todos, a saber, que el Señor tiene poder sobre la vida y sobre la muerte, que en su mano está llevar al hombre a las puertas del sepulcro o sacarle de él, eso estableció ya por si mismo el centurión. Y no sólo habló de soldados, sino también de esclavos, lo que constituye grado superior de obediencia.
ce de los judíos, sino también de los gentiles, y hasta más al alcance de éstos que de aquellos: “No penséis dice Cristo que eso se cumple sólo en este centurión, pues la misma cuenta ha de correr para toda la tierra”. Esto decía el Señor profetizando para las naciones e inspirándoles las mejores esperanzas, pues seguramente había entre sus oyentes gentiles de aquella Galilea llamada de las naciones.209.- Y no sólo de ese modo suavizó el Señor la aparente novedad de su enseñanza, sino también por el hecho de hablarles del seno de Abrahán en lugar del reino de los cielos. Aquélla era para ellos expresión menos conocida y, por otra parte, la mención de Abrahán había de herirles más vivamente. Por eso mismo tampoco Juan, en su predicación, empezó hablándoles del infierno, sino de algo que a los judíos había de dolerles particularmente: No vengáis diciendo: Tenemos por padre de Abrahán (Mt. 3,9). Con esto consigue el Señor otro fin, y es que no se le tuviera por contrario al Antiguo Testamento.
210.- Pues el que admiraba a los patriarcas y llamaba a su seno suerte o herencia de los buenos, más que sobradamente eliminaba toda sospecha sobre ello. Nadie, pues, piense que se trata de una sola intimidación. No, es doble, tanto en el castigo de los unos como en la alegría de los otros. Doble castigo: no sólo porque perdier
on, sino porque perdieron lo que era suyo propio. Doble alegría; no sólo porque alcanzaron, sino por alcanzar lo que no podían ni esperar. Y otra tercera todavía: recibir lo que era de aquéllos. Y llama hijos del reino a aquellos para quienes el reino estaba preparado. Lo cual había de herirles muy vivamente, porque, después de mostrarles que por anuncio y promesa les tocaba a ellos estar en el seno de los patriarcas, a renglón seguido los excluye de él. En fin, como al cabo su amenaza no pasaba por entonces de meras palabras, la confirma con el milagro, como el milagro quedará confirmado por el posterior cumplimiento de la profecía.
leproso: Inmediatamente quedó limpio. Y es así que Cristo no mostraba sólo su poder por el hecho de curar, sino por hacerlo de manera maravillosa, es decir, en un momento. Ni solamente nos aprovechaba por el hecho material de sus milagros, sino constantemente tomaba de pie de ellos para hablarnos del reino de los cielos y atraernos a todos a él. Y aun a los mismos a quienes amenazaba con expulsarlos de él, no les amenazaba porque realmente los quisiera expulsar, sino para infundirles miedo por sus palabras y así atraerlos. Ahora bien, si ni aun así conseguía nada, suya era toda la culpa, como lo es también de cuantos sufren la misma enfermedad que ellos.
e, ni se engrían los otros, por estar en pie. Lo mismo había antes profetizado también Juan 3,9: puede Dios, de estas piedras, suscitar hijos a Abrahán. Como realmente esto había de suceder, fue muy de antemano anunciado, a fin de que nadie pudiera escandalizarse por la novedad de la cosa. Pero Juan lo presenta como posible, pues al cabo era hombre; Cristo, como absolutamente cumplidero, ofreciéndonos la prueba de los hechos.
digámonos a nosotros mismos: ¿Acaso el que cae no se levantará? Jeremías 8, 4. Y es así que muchos habían escalado ya la cima misma del cielo, habían dado pruebas de gran continencia, se fueron al yermo y ni por sueños habían mirado a una mujer; pero por haberse, descuidado un poco, les echó el diablo la zancadilla y cayeron al abismo mismo de la maldad. Otros, en cambio, de ahí se levantaron hasta el cielo: abandonaron la escena y el teatro, se alistaron en la vida de los ángeles y dieron pruebas de tal virtud, que llegaron a expulsar los demonios y hacer otros prodigios semejantes.
abismo. No somos nosotros más perfectos que David, y, por haberse un poco descuidado, se despeñó en la sima misma de la maldad. Se despeñó, pero se levantó inmediatamente. No miremos pues, sólo que pecó, sino también que lavó su pecado. Por eso justamente nos conservó la Escritura aquella historia, no para que contemples al caído, sino para que admires al que se levanta y así aprendas, si tú caes, con qué rapidez hay que levantarse. Los médicos escogen las enfermedades más graves, y ésas son las que describen en sus libros y ésas enseñan ellos a curar, a fin de que, ejercitados sus discípulos en las mayores, dominen luego fácilmente las menores. Así también Dios nos ha puesto delante los pecados mayores, con el fin de que quienes los cometen menores, hallen más fácilmente, por aquéllos, la curación de éstos. Pues si los mayores tuvieron remedio, también, y con más razón, lo tendrán los menores.221.- El ejemplo de David: se pondera la gravedad de su pecado.-Veamos, pues, cómo enferm
ó y veamos también cuán rápidamente se levantó aquel bienaventurado varón. ¿Qué manera, pues, de enfermedad tuvo David? ¡Cometió un adulterio y un asesinato! Porque no tengo inconveniente en pregonar sus pecados por sus propios nombres. Si el Espíritu Santo no tuvo por vergonzoso que toda esta historia quedara consignada en la Escritura, mucho menos hemos de dejarla nosotros en la sombra. Por mi parte, no sólo la pregono, sino que añado algo más. Quienes la ocultan, ésos particularmente dejan en la sombra la virtud de David. Como le arrebatarían su más brillante corona quienes callaran su combate con el gigante Goliat, así también quienes pasan de largo por toda esta historia.
aín. Lo que éste hizo, no fue sólo un asesinato, sino algo peor que muchos asesinatos: no mató a un extraño, sino a su hermano, y hermano que para nada le había agraviado, sino que había sido más bien agraviado por él; y fue Caín asesino no después de otros muchos asesinos, sino el primer asesino, el primero que inventó semejante abominación. Así aquí. La muerte perpetrada por orden de David no fue solamente un crimen, pues no fue un cualquiera el que la mandó perpetrar, sino un profeta. Y no mata a quien le hubiera agraviado, sino un profeta.
ares infinitos, después de navegar el mar entero, después de mil tormentas, escollos y olas, naufraga, con rico cargamento, en la boca misma del puerto y a duras penas se salva, desnudo, del terrible naufragio. ¿Cómo mirará, posiblemente, este hombre el mar, la navegación y sus trabajos? De no poseer un alma de temple muy generoso, ¿querrá ese tal ver más una costa, una embarcación, un puerto? Yo creo que no. Lo que hará será esconderse, tendrá el día por noche y renunciará a toda aventura. Antes pasará la vida mendigando que exponerse otra vez a los mismos peligros.
con Saúl. Aquí, en efecto, mostró paciencia evangélica, pues teniendo mil veces a su enemigo en su mano, le perdonó siempre la vida, en vez de matar a quien injustamente le perseguía. Ni fueron tampoco pequeños sus merecimientos después que subió al trono. Y, aparte de todo lo dicho, la opinión en que todos le tenían. Venirse a tierra de aquel modo toda aquella brillante gloria, no era cosa para producirle al rey menudo alboroto. Pero ya no podía adornarle tanto la púrpura cuanto le abochornaba la mancha de su pecado.
siervo mío, yo seré escudo de esta ciudad. Isaías 37, 35. Y por amor también a David no permitió DIOS que Salomón, no obstante haber cometido tan grave pecado, perdiera su reino; y fue tanta la gloria de aquel hombre, que Pedro, dirigiendo, después de tantos años, la palabra a los judíos, les decía: Séame permitido deciros con libertad acerca de nuestro padre David, que murió y fue sepultado. Actos 2,29. El mismo Cristo, en fin, disputando con los judíos, les hace ver que David, aun después de su pecado, fue digno de recibir tanto espíritu, que nuevamente profetizó acerca de su divinidad y con palabras justamente de David hace Él enmudecer a sus enemigos: ¿Cómo, pues, David, en espíritu, le llama Señor, diciendo: “Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha”? San Mateo 22, 43.
IOS castigo a María, aun contra la voluntad de Moisés, por haber ofendido a su hermano, mostrando así DIOS cuánto amaba a aquel santo, y vengó a David de la injuria de su hijo, a pesar de que él no quería la venganza. Ahora bien, también estos hechos son bastantes, o, por mejor decir, estos hechos, mejor que cualesquiera otros, son bastantes para demostrar la virtud de David, pues cuando DIOS da su fallo, no cabe ya averiguación de ninguna clase. Y si más particularmente queréis conocer su filosofía, no tenéis más que recorrer su historia después de su pecado, y allí veréis su confianza y su amor para con DIOS, su adelantamiento en la virtud y su perfección hasta su último aliento.
os ejemplos, vigilemos y esforcémonos por no caer, y, si alguna vez cayéremos, por no quedarnos en el suelo. Porque no os he contado los pecados de David para llevaros a la desidia, sino para infundiros un santo temor. Porque si él, que era justo, por haberse un tanto descuidado, tales golpes y heridas recibió, ¿qué no sufriremos nosotros si somos tibios todos los días? No miréis, pues, que cayó y justifiquéis con ello vuestra tibieza; mirad más bien cuántas y cuán grandes cosas hizo aun después de caído: cuántos gemidos exhaló, cuán grande penitencia practicó, juntando los días a las noches; qué fuentes de lágrimas derramó, regando con ellas su lecho. Salmo 6, 7; vestido, por añadidura, de saco. Salmo 34,18; 68,12.Blogger news
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- Rosario Serrano
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